The Scout.org website uses "cookies", both internal and from third parties. Cookies are small text files placed on your end user device and help us to distinguish you from other users, to enhance your experience on scout.org. If you continue, we'll assume that you are happy to receive cookies on our website. You can change your browser's cookie settings at any time. To find out more about how we use cookies and how to manage your browser settings read our Cookies Policy.

Mettre à jour

 

  • 27. Jan 2014

El 9º Paxtú 2014 llama la atención a nivel nacional como internacional. Es por eso que, desde el primer día, se encuentra en Picarquín Mauricio Veayra, Scout proveniente de México y director del programa de jóvenes de la Oficina Scout Mundial región Interamericana.

Mauricio comenzó en el Movimiento en 1975, dando sus primeros pasos en la Manada del grupo 98 de Ciudad de México. Fue dirigente durante varios años hasta que lo invitaron a colaborar a nivel nacional en su país. Luego dio el gran salto y pasó a ser consultor de la Asociación Scout de Ecuador. Finalmente, se abrió la posibilidad de trabajar en la Oficina Scout Mundial, mandó su propuesta y un comité de selección lo escogió como el más adecuado.

Su visita a Chile no es menor, ya que “estamos acompañando para conocer y llevar experiencias de por qué son tan exitosos estos eventos, tanto en participación, convocatoria, ejecución como diseño de programa. Son cosas que queremos conocer y compartir”, comenta Mauricio.

Para el director del programa de jóvenes, la alta convocatoria del 9º Paxtú es “interesante porque tenemos que romper las ideas de que los niños no pueden. Yo vengo de una historia de eventos nacionales desde Lobatos. Eso sí, aún hay Asociaciones que siguen en el proceso de identificar si estas experiencias son viables”.

Al momento de comparar entre Chile y su país, Mauricio dijo que “los niños son increíbles. Uno de los temas es la diferencia de marcos que podría tener una pequeña separación entre niños y niñas. En México se trabaja tratando de integrar un solo concepto para evitar distanciamiento entre ellos. Al final, los niños son niños y disfrutan grandemente el Movimiento”.

“Tenemos una gran responsabilidad: dejar el mundo en mejores condiciones. Los adultos debemos trabajar a favor de los jóvenes y ellos se tienen que divertir, disfrutar y ver el Movimiento como el lugar en el que puedan desarrollarse”, finalizó Mauricio Veayra, quien espera que el ejemplo de Chile y el Paxtú sirvan para todo el continente.