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Proyecto

Mensajes de Paz en Jamboree Nacional

31. Ene 2013

Natalia Otárola, guiadora de la ciudad de Santiago, conduce un conjunto de talleres sobre Agenda Pública Juvenil. Son cuatro temas en cada uno de los cuales participan más de 1800 guías y scouts de 11 a 15 años de edad entre el 29 de enero y el 2 de febrero de 2013. En total, 7300 guías y scouts, más 1200 animadores adultos (guiadoras y dirigentes) y unos 120 monitores de las secciones mayores (pioneros de más de 16 años y caminantes de más de 18 años) contribuyen a la actividad en forma directa. Además, otros adultos, pioneros y caminantes en funciones de servicio en el Jamboree completan el total de 10500 personas involucradas en la realización de éste y los otros módulos de programa del evento.
A cada uno de los 4 temas del módulo Agenda Pública Juvenil llegan cada mañana más de 180 guías y scouts. Mediante un sistema de imágenes impresas y tarjetas coincidentes se distribuyen en 5 talleres de unos 36 a 38 participantes y éstos en equipos de unos 9 integrantes. Un adulto supervisa cada taller y un pionero o caminante actúa como monitor de cada grupo. Así, cada mañana hay unos 730 jóvenes integrantes de las ramas o secciones guías y scouts (11 a 15 años) participando en los talleres. La actividad se realiza nuevamente a la tarde con un número similar. A lo largo de 5 días del programa los talleres ocurren 10 veces con el total antes indicado de 7300 participantes. Animadores adultos que acompañan a las guías y los scouts concurren con ellos, observan los talleres y contribuyen a las conversaciones siguientes sobre los diversos temas en las patrullas de participantes como forma de refuerzo educativo.
Felipe Pereira y Estefanía Betancourt conducen los talleres de bullying y cultura de paz con la ayuda de unos 30 adultos, pioneros y caminantes. A través de diversos juegos de destreza se recuperan materiales tales como textos sobre el bullying, su prevención y la actuación de jóvenes como agentes y mensajeros de la paz; preguntas para la reflexión; piezas para la construcción de un rompecabezas (puzzle) y elementos para la confección de un afiche (póster). En cada equipo un participante por turno observa el desempeño de sus integrantes y registra datos que luego son compartidos en la reflexión final sobre las situaciones en que los pares pueden llegar a intimidarse unos a otros. Se analiza tanto la situación obvia de bullying con violencia física o verbal como la más sutil de carácter sicológico y emocional, tanto en el ámbito escolar como en la comunidad e incluso su eventual ocurrencia dentro del Movimiento Scout. Los afiches preparados por cada equipo recogen las intenciones de los participantes en ser mensajeros de la paz, son presentados a los otros integrantes de los talleres y luego llevados a los subcampos para conversaciones sobre el tema en las patrullas.
Pamela Valenzuela y María José Gallardo conducen los talleres sobre prevención del consumo del alcohol, el tabaco y otras sustancias nocivas, igualmente con la ayuda de alrededor de 30 adultos, pioneros y caminantes. Una breve obra de teatro "un elefante rosado en mi sala" induce el tema para los más de 180 participantes de manera que en los 5 talleres se reflexione acerca de la indiferencia ante problemas que nos rodean y que pueden obstaculizar el logro de nuestros sueños. El juego la "telaraña social" permite recuperar tarjetas sobre los factores y conductas de riesgo y los factores protectores a los que los jóvenes pueden recurrir, y sobre los cuales se realizan conversaciones y reflexiones. Mediante una "rueda hámster" de tela consiguen tarjetas con los daños que produce el consumo de alcohol y tabaco y mensajes sobre su prevención, tras lo cual cada equipo presenta el tema a otros participantes y participa en una reflexión orientados por los monitores. La actividad ayuda también a mostrar como la prevención del consumo de sustancias nocivas es una contribución a la paz.  La construcción de remolinos de papel permite a los jóvenes escribir en ellos sus sueños para una vida sana. Estos remolinos se exhiben en el sector de los talleres.
Roberto Oyarzún conduce los talleres sobre obesidad, alimentación y vida saludable, también con la ayuda de unos 30 adultos, pioneros y caminantes. Una breve dramatización induce el tema del consumo de alimentos sin atención a su valor nutritivo y cómo ello aleja de una vida saludable o puede conducir a la obesidad o a otros trastornos. En los talleres los participantes pasan por diversos juegos que les permiten obtener tarjetas con imágenes relativas a los diversos niveles de la pirámide de la alimentación y la vida saludable. En cada juego se enfatiza la realización de ejercicios físicos como desafío para la vida saludable y la obtención de información sobre los nutrientes, las vitaminas, los tiempos de alimentación y otros elementos asociados a la prevención de la obesidad y de diversos trastornos alimentarios. Hacia el final del taller las y los participantes expresan sus sueños y compromisos para una vida saludable escribiéndolos en frutas hechas de papel coloreado que luego se exhiben en el "árbol de la vitalidad" de cada taller como forma de contribuir a una cultura de salud y paz.
Denisse Brito y Estefanía Garín conducen los talleres sobre afectividad y sexualidad responsable. Para éstos los participantes son distribuidos en dos grupos de edad: púberes de 11 y 12 años, y adolescentes de 13 a 15 años; a su vez ellos se organizan en los cinco talleres como se ha expresado en los casos anteriores. Una inducción al tema se realiza mediante un supuesto extraterrestre que proviene de un planeta en el que no existe el concepto de sexo ni de género, por lo cual busca obtener información sobre tales temas en la especie humana. Los jóvenes reflexionan sobre el relato mediante un juego y diversas preguntas que les llevan a considerar tanto las características naturales como los atributos que asigna la sociedad a hombres y mujeres, llegando así al concepto de género. Luego los púberes participan en el juego "mi cuerpo cambia" relativo a la consideración de las transformaciones propias de la edad. Mientras tanto, los adolescentes revisan fragmentos de canciones populares para clasificarlas entre mensajes de "amor" o de "deseo". En una etapa siguiente púberes y adolescentes responden en un juego de rotación a pautas diferenciadas de preguntas relativas al tema del taller, expresan su acuerdo o desacuerdo con las respuestas dadas por sus compañeros y reciben orientación y refuerzo de monitores. Finalmente expresan sus intenciones y compromisos para una vida sana en lo afectivo y sexual mediante pequeñas banderas de papel que se exhiben en los "palacios de las intenciones" compartiendo así otro mensaje de paz con los jóvenes.