Historia del Movimiento Scout - Parte V
Hacia fines de 1909 -fuertemente influenciado por su madre- comenzó a poner en marcha una organización separada para las niñas, les dio el nombre de Guías y las puso bajo la presidencia de su hermana Agnes. En 1912 Baden-Powell publicó -junto con su hermana- el primer texto para niñas “Handbook for Girl Guides”.
A partir de 1910, la complicación que creaban en las tropas los hermanos menores de los scouts, que llegaban casi como “mascotas”, lo llevó a desarrollar un programa especial para “scouts menores”, el que tardó varios años en encontrar su rumbo y eventualmente se consolidó con la ayuda de Vera Barclay con quien publicó “Manual de Lobatos” en 1916.
Hacia 1914 enfrentaba la dificultad de los scouts que habían pasado de la edad aconsejable para permanecer en una tropa y de todos modos querían quedarse en el Movimiento. Tras varios ensayos no muy exitosos, optó por crear una nueva rama para ellos y publicó “Rovering to Success” (En camino al éxito) en 1922.
La capacitación de los animadores adultos también fue un tema tratado tempranamente. Probó varios sistemas durante los primeros años hasta que en 1919 consiguió una donación que le permitió adquirir Gilwell Park y poner en marcha el curso de la Insignia de Madera.
La rápida expansión del Movimiento lo impulsó a crear el puesto de Comisionado Internacional en la Asociación británica e inspiró la realización de grandes encuentros mundiales de scouts. El primer Jamboree se celebró en Londres en 1920 y en ese momento se acordó establecer la Conferencia Mundial, el Comité Mundial y la Oficina Mundial con lo cual quedó fundada la Organización Mundial del Movimiento Scout.
Chile: la primera Asociación de Scouts formalmente establecida fuera de Inglaterra
El viernes 26 de marzo de 1909 se llevó a cabo la conferencia que las sociedades deportivas y sin fines de lucro habían solicitado al general Baden-Powell. Ante un auditorio repleto, y en un estilo sencillo y llano, el fundador explicó las bases educativas de su Movimiento.
Señaló en esa ocasión que “...muchas instituciones les dicen a los muchachos ‘vengan y sean buenos’ y yo confieso que si a mí se me hubiera dicho eso, habría sentido un impulso irresistible por ser malo. Entendemos la cuestión de otra manera y procedemos como el pescador que para atrapar los peces les ofrece lo que a los peces les agrada. No pone en el anzuelo un pedazo de asado o una manzana que es a lo que él personalmente se sentiría atraído, pone una mosca o un gusano, porque aunque no entran en la dieta del pescador sí son parte de lo que atrae a los peces...” Y agregó “...en primer lugar es preciso tener presente que todo lo enseñamos por medio de juegos y ejercicios y nada absolutamente mediante lecciones propiamente tales...”
En estas palabra se resumen dos conceptos fundamentales: acción educativa en base a los intereses de los muchachos y aprendizaje por la acción.
El entusiasmo generado en quienes asistieron a la conferencia se tradujo en la acción del Dr. Alcibíades Vicencio quien el 21 de mayo de 1909 fundó la Asociación de Boy Scouts de Chile, que dio origen al primer Grupo Scout, ubicado en el Instituto Nacional y denominado “Brigada Central”.














