Historia del Movimiento Scout - Parte IV
“Scouting for Boys"
“Scouting for Boys”
Pearson estaba eufórico por el buen resultado. Baden-Powell dio 50 conferencias sobre su “ensayo exitoso” entre noviembre y diciembre. El 15 de enero de 1908 apareció en los puestos de venta de diarios el 1º de los 6 fascículos quincenales que compondrían uno de los libros más vendidos del siglo XX. Organizado en 26 “fogatas”, atraía a niños y jóvenes por sus episodios de investigación y espionaje, sus consejos prácticos para la vida al aire libre, sus ideas interesantes, sus proyectos por realizar, tanto como por el halo de leyenda y heroísmo que rodeaba a su famoso autor. Publicado como libro en mayo, -ya con algunas notas para los adultos que pudiesen actuar como instructores- conoció 7 ediciones sólo en su primer año y un absoluto record de ventas de más de 110.000 ejemplares.
Aunque el propio autor decía que su “método” era una propuesta que pudiera ser adoptada por cualquier organización que se ocupase de los jóvenes, y de hecho lo había ofrecido repetidamente a las Boys Brigades y a la YMCA (Asociación Cristiana de Jóvenes), el hecho que su libro no se pareciese a ningún manual de pedagogía posiblemente lo alejó de los círculos “serios” establecidos.
A partir de febrero de 1908 empezaron a aparecer patrullas scouts en cada rincón del país y B-P se vio obligado a montar una oficina de coordinación para responder a las múltiples consultas de jóvenes e incipientes dirigentes, la que en seguida evolucionó hasta convertirse en la Asociación de Boy Scouts; a fines de ese año había unos 50.000 scouts sólo en Inglaterra.
El libro cruzó rápidamente las fronteras, se organizaron patrullas, y luego tropas, en las diversas naciones que componían el Imperio Británico -las que naturalmente se “inscribían” en la incipiente asociación británica-. Incluso aparecían improvisadas tropas de Boy Scouts en otros países de habla inglesa -como Estados Unidos- o en las comunidades británicas de países de otra lengua -en Argentina se organizó la primera patrulla en agosto de 1908-.
En marzo y abril de 1909 Baden-Powell viajó por Sudamérica, pasó por Argentina, ascendió al Cristo Redentor en los Andes, pronunció una conferencia sobre su “hobby” de los Boy Scouts en el Salón de Honor de la Universidad de Chile y puso con ello la primera piedra de la que, en mayo, sería la primera asociación nacional de Boy Scouts después de Inglaterra.
En Europa su libro se tradujo a diversos idiomas y el Movimiento se extendió por Escandinavia, Francia, Alemania, Holanda, Polonia, Portugal, Rusia, Suiza, Italia y Grecia, también se lo encontraba en Japón y en América Latina. En 1909, en el Crystal Palace de Londres, se llevó a cabo la primera reunión de los scouts: 11.000 jóvenes; muchos entre ellos eran mujeres y a fines de 1910 aparecían 7.000 niñas -Girl Scouts- inscritas en la Asociación.














