Jean Béliveau
CAMINO POR LA PAZ
¿Cómo se puede entender el viaje de Jean Béliveau? Se trata de un canadiense de 50 años que, desde Montreal, camina con la meta de dar la vuelta al mundo. Hasta acá, podría considerarse un excéntrico más. Pero no es el caso.
Béliveau vivía en Canadá junto a su familia. Tenía 44 años y llevaba una vida relativamente normal. Sin embargo, miraba a su alrededor y sentía que no todo andaba bien. El diario y la televisión le traían noticias que contaban historias de niños en situación de violencia, abandono y abuso. No pudo tolerarlo y pensó en generar una instancia que le permitiera dar a conocer un mensaje de paz para los niños del mundo. Le contó su idea a Luce, su esposa, y ella lo apoyó. Así comenzaron a trazar el proyecto: caminar alrededor del planeta llevando la bandera de la paz y la no-violencia en beneficio de los niños del mundo.
Durante ocho meses prepararon el viaje de Jean, que se inició el día de su cumpleaños número 45: el 18 de agosto de 2000. La travesía recorrería todo el planeta; desde Montreal y con el objetivo de cruzar cada continente. Inmediatamente su esposa publicó una página web donde se puede seguir cada paso de la aventura de Jean. Los primeros kilómetros se financiaron con sus propios ahorros, pero al poco tiempo llegaron correos electrónicos y llamados telefónicos de empresas y personas que querían donar fondos para apoyar el viaje. Eso le ha permitido avanzar en avión, bus o barco cuando no ha podido encontrar caminos. Lo que le ocurrió, por ejemplo, en las selvas de Panamá.
Acompañado de un coche para bebé, donde lleva sus cosas, Béliveau ingresa en cada villa, pueblo o ciudad con la motivación de conocer sus costumbres, culturas y realidades. De esta manera, en la interacción con las personas que va conociendo, Jean aprovecha para comunicar su mensaje de tolerancia entre los hombres. Gracias a la página web de Luce, la gente revisa el itinerario de Jean y se prepara para recibirlo. Así ha podido entrevistarse con importantes políticos, premios Nóbel, artistas y, por supuesto, con niños de todo el mundo. Ellos son los que más han disfrutado con las historias que Béliveau cuenta, con las anécdotas de su viaje.
En esos momentos surge la verdadera motivación de este viaje. Frente a los prejuicios o a la simpleza de su caminar, Béliveau sorprende a todo el mundo hablando sobre la paz, invitando a las personas entenderse pese a las diferencias. Lo suyo no será sólo un récord. Con las experiencias de cada estación, Béliveau recoge unas semillas que va sembrando de un pueblo a otro.
Cada cierto tiempo, Jean se encuentra con su señora, sus hijos u otro familiar en algún lugar del mundo. Se ponen de acuerdo, coordinan los días y se reúnen para compartir y “ponerse al día”. Desde 2000 a la fecha, Béliveau ha recorrido América, África y parte de Europa. Ha conocido cientos de culturas, aprendió a hablar en español y portugués y visitó lugares maravillosos. Uno de sus favoritos, por ejemplo, fue en las playas de Costa Rica. Con las experiencias, anécdotas e historias de cada estación, Béliveau quiere publicar cinco libros para contar su paso por cada continente.
Béliveau estima que su viaje durará 12 años, justo para estar de regreso en Montreal el año 2010. Allí espera volver con el mensaje que ha llevado como bandera: “A muchos podrá sorprenderle esto, pero en la mayor parte del mundo, la gente vive en paz”.
Sitio web oficial del viaje de Jean Béliveau: http://www.wwwalk.org/index.html
Acá se puede seguir su ruta, ver fotos de cada estación y acceder a notas de prensa de todo el mundo sobre el viaje.
Jean Béliveau decidió hacer algo diferente y, por cierto, bien particular. La motivación de su iniciativa se centra en comunicar un mensaje por la paz entre los hombre y, sobre todo, para los niños.
¿Qué otra manera imaginas para difundir un mensaje de paz? O bien, ¿qué mensaje te gustaría compartir con las personas de todo el mundo?













